08 Marzo 2016

Alto Albarracines: La certeza de contar con un buen producto

Roxana Gardilcic, dueña de las aceitunas gourmet Alto Albarracines, participó el año pasado en la gira Eurochile a Expo Milán. Asegura que el haber estado en la feria internacional le sirvió para tener confianza en su producto. “Hice bien cuando aposté por esto”, señala.

Alto Albarracines: La certeza de contar con un buen producto

Por estos días, Roxana Gardilcic –dueña de la empresa productora de aceitunas de Azapa Alto Albarracines– anda en Sevilla. No como turista, sino como una alumna más del XXI Curso de Elaboración de Aceitunas de Mesa, dictado por el Instituto de la Grasa de España. “Aunque llevo mucho tiempo en este negocio, siempre hay cosas que se pueden aprender. Por ejemplo, quiero conocer cómo hacer catas de aceitunas, que es algo que creo que nos ayudaría mucho a los olivicultores de Azapa”, asegura.

Justamente su idea no es solo capacitarse ella, sino que también compartir ese conocimiento con los miembros de la Asociación de Olivicultores del Valle de Azapa, de la cual es presidenta. “Estamos en los últimos trámites para conseguir el sello de Indicación Geográfica que otorga el Instituto de Propiedad Industrial (Inapi), y esto significa que vamos a tener que desarrollar una metodología que todos podamos usar para poder tener los mismos estándares de producción”, señala.

Roxana fue una de las participantes de la gira de Eurochile a Expo Milán de 2015, que llevó a 47 empresarios del sector gourmet a la feria internacional. Ella fue a ver cómo su producto, aceitunas envasadas y condimentadas con diferentes sabores, se presentaban y comercializaban en el pabellón chileno en la exposición. Cuenta que el haber participado en la Expo Milán le dio la confianza de creer en su producto, el que, reconoce, por su amargor puede no ser de un gusto tan masivo. “Ahora puedo pararme con seguridad a decir que mi producto es bueno. Que lo hice bien cuando aposté por esto”.

La historia de Alto Albarracines partió como la de muchos otros productores de aceitunas: Roxana recibió la administración de los olivares de su familia de la mano de su padre, cuando toda la producción era comercializada a granel. “En 2014 me invitaron a participar en una feria para representar a la región. Y pensé: ‘¿cómo voy a llegar con mis aceitunas en bidones?’. Había estudiado mucho sobre el tema e hice un frasco, con etiquetas hechas en la impresora de la casa. Y me lancé”. Relata que después conoció al chef Carlo von Mühlenbrock, quien la asesoró en temas de la imagen del producto y le dio un espacio en su tienda gourmet. De ahí vino la Expo Milán y la gira de Eurochile.

Ahora, además de completar su curso en el Instituto de la Grasa, Roxana va a aprovechar su viaje a España para sostener casi una decena de reuniones, organizadas gracias a Eurochile, con distintas organizaciones ligadas a la producción de aceitunas. Visitará empresas de maquinarias, elaboradoras de derivados del olivo y asociaciones de productores, con la idea de aprender lo más posible de la experiencia de los empresarios sevillanos.

“Cuando logremos el sello de Indicación Geográfica –que es un intento de revitalizar el sector–, significará que toda la aceituna de Azapa debe ser procesada y envasada también en la zona. Eso significa que vamos a tener que modernizarnos en muchos sentidos”, finaliza.