16 Febrero 2018

José Aravena: “ESTAMOS EN LA LABOR DE QUE LOS CHILENOS NO SE OLVIDEN DE EUROPA Y VICEVERSA”

El Director Ejecutivo de la Fundación Eurochile repasa en esta entrevista los hitos del trabajo institucional de 25 años abocados a contactar a las pymes de Chile y la Unión Europea. Y entrega sus definiciones sobre los temas que hoy son prioritarios en la agenda de la fundación: nuevas tecnologías como la observación remota, y la economía circular.

Desde 1997 José Aravena ejerce las funciones de Director Ejecutivo de Eurochile, institución que este 2018 cumple 25 años de historia desde que fuese fundada por la Comisión Europea y Chile durante el gobierno del Presidente Patricio Aylwin. Repasar el trabajo realizado en este cuarto de siglo de vida sirviendo como puente empresarial entre Chile y la UE con particular foco en las pequeñas y medianas empresas, y proyectar los desafíos presentes y futuros es el propósito de esta entrevista.

A Aravena no le cabe duda de que las tareas de hoy son tanto o más acuciantes que las de ayer. “En el contexto del Chile actual, la fundación es aún más importante que lo que se pensó debería ser a comienzos de los años ‘90”, sostiene. Y se explica: “En ese entonces la Unión Europea era el actor más relevante en Chile desde todo punto de vista: desde la cooperación, el comercio, la inversión, y lo político, sin duda era el gran referente. Eso hoy ha cambiado, la UE ya no es el principal socio comercial de Chile – China lo es-, y aunque en cuanto a inversiones sigue siendo el principal actor, eso puede cambiar con la llegada de grandes inversiones chinas que antes no teníamos”.

Ese cambio de paradigma, arguye Aravena, es precisamente lo que hace que la labor de Eurochile siga siendo trascendente. “Mantener este lazo de unión es una tarea de muchos y Eurochile tiene un rol que aportar, porque estamos convencidos de que más allá de las cifras, la relación estrecha cultural, política, histórica entre Chile y la UE no se puede desechar”. La tarea de colaborar y seguir estableciendo este puente empresarial entre Chile y Europa “hoy día es mucho más importante y no sólo tratamos de pasar este mensaje a los chilenos, sino también a los europeos que tienen que entender que Chile, aunque es una economía pequeña, tiene un rol importante y es puerta de entrada para muchas cosas en América Latina”. Entonces, resume, “estamos en la labor de que los chilenos no se olviden de Europa y viceversa”.

- ¿Cuál es su evaluación sobre el camino recorrido por Eurochile durante estos 25 años de historia?

Creo que lo esencial es que Eurochile ha acompañado un proceso de construcción de una relación muy sólida entre Chile y la Unión Europea. A inicios de los ‘90 no había acuerdos de cooperación, ciencia y tecnología, ni comerciales. Todo eso se fue construyendo posteriormente y Eurochile participó de ese proceso buscando aportar en una línea que es la que nosotros siempre hemos creído: que Chile y la UE tienen una cercanía natural y que deben ser socios naturales particularmente en temas como emprendimiento, innovación, pymes, descentralización, etc.

Cuando la fundación partió, Chile venía recién volviendo a la democracia y buscaba abrirse al mundo y en aquella época fue muy importante la labor que hicimos de sacar empresas chilenas hacia Europa. Fue una época en que hacíamos 10 o 12 misiones empresariales a Europa y recibíamos misiones empresariales europeas que venían a Chile a conocer las nuevas oportunidades que aquí se abrían. Luego las cosas evolucionaron porque las empresas chilenas se habituaron a salir al extranjero.

También en esa época la industria turística nacional estaba literalmente en pañales. Hace 25 años atrás, Torres del Paine no estaba en el radar de nadie, ni tampoco San Pedro de Atacama. Eurochile vio el enorme potencial existente e impulsó el turismo de intereses especiales trayendo expertos, organizando seminarios y conferencias, y cursos completos para la industria turística. Así, de alguna manera ayudamos a poner el tema del turismo de intereses especiales en el radar y hoy es una industria que ha tenido un crecimiento muy significativo.

- Considerando este cambio de circunstancias, ¿cuáles son los temas en los Eurochile puede aportar más actualmente?

Sin dejar de lado el trabajo que hemos hecho en Turismo, en Alimentos y en las misiones empresariales -todas actividades que seguimos realizando- creemos que sí hay temas en los que hay un enorme potencial de colaboración con Europa. Primero, en lo que se conoce como economía circular, es decir una aproximación a la producción que toma en cuenta el tema medioambiental de una manera diferente. Ya no se trata de resolver después de la producción el problema medioambiental, sino de evitar de que se produzca a través de una concepción distinta del proceso productivo. Es un tema que empezamos a trabajar hace ya un par de años y en 2018 pretendemos potenciarlo en colaboración con la UE y otros actores nacionales.

Por otra parte, el llamado “tsunami tecnológico” se viene a una velocidad impresionante y o somos capaces de subirnos a la ola o simplemente nos va a arrasar. En ese marco, el tema desde el cual creemos que podemos aportar es lo que los europeos llaman la observación remota, y que desarrollan en el programa Copernicus. En la práctica se trata de la observación remota de la Tierra con sensores a distancia que son fundamentalmente vía satélite, pero también en tierra. Es una tecnología que está evolucionando de una manera impresionante puede dar lugar a aplicaciones y usos inimaginables. Creemos que aquí se abre una gran oportunidad para empresas y emprendedores locales que - con la colaboración europea- pueden desarrollar aplicaciones para distintos mercados.

- ¿Están listas las pymes chilenas para hacerse cargo de estos nuevos temas?

Creo que tanto respecto de la economía circular como de la observación satelital hay un enorme espacio para las pymes. Precisamente se trata de temas en los que no se requiere de grandes capitales, porque las grandes inversiones -como la puesta en órbita de los satélites ya lo hizo la Comisión Europea- ya están hechas. Lo que se requiere es capacidad, recursos humanos capacitados y algo de recursos tecnológicos de parte de las pymes.

- En el marco de este gran cambio tecnológico que está ocurriendo ¿cuáles son los desafíos de las pymes?

El desafío es que las pymes accedan a más tecnologías y nuevos conocimientos y para eso se requieren políticas públicas potentes. No se ha encontrado todavía una solución eficaz y masiva.

Hoy las pymes no tienen la capacidad interna, los recursos financieros ni los recursos humanos capacitados, y al no tener esos profesionales más capacitados les es más difícil incorporar nuevas tecnologías en sus procesos. Ese es un problema estructural y se requieren políticas públicas innovadoras y creativas para abordarlo.

- Las cifras de internacionalización de las pymes chilenas siguen siendo bajas. El 2,9% de las pymes exportan en comparación con el 34% de las pymes de países desarrollados. ¿Cómo se explica esta brecha y qué falta para superarla?

Primero hay que decir que las comparaciones estadísticas son muy complejas, porque si se compara a las pymes chilenas con las europeas, lo que en Chile es mediana empresa en Europa es pequeña. Entonces estamos hablando de universos diferentes.

También hay que decir que el objetivo no necesariamente debe ser que las pymes exporten directamente. Es difícil que una pyme chilena directamente pueda exportar a Europa. Nosotros hemos ayudado y tenido éxitos en tal sentido, pero mantener ese esfuerzo en el tiempo es muy difícil por temas de costos, distancia, producción, financiamiento, etc. Por lo tanto, nos hemos convencido de que la forma de exportar de las pymes tiene que ser de una manera asociativa. Lo relevante es que las pymes se integren de buena manera a la cadena exportadora, idealmente en un proceso encadenado.

Tampoco hay que olvidar que para las pymes chilenas su principal mercado son los países vecinos. Y en eso Eurochile no se pierde: nosotros tratamos de ayudar a las pymes, traemos expertos europeos, tratamos de mejorar sus procesos productivos, pero eso no significa que pensemos que todas deban exportar a Europa.

- ¿Cómo evalúa desde el punto de vista de las pymes el proceso de modernización del Acuerdo de Asociación con la UE que está teniendo lugar ahora?

Lo más relevante es que las pymes están dentro de las materias que como, por ejemplo, los servicios fueron incorporados y serán discutidos en este proceso.

La modernización del Acuerdo de Asociación es absolutamente necesaria. Este fue negociado a fines de los ’90 e inicios del 2000, por lo que ya está superado por otros acuerdos tanto del lado de Chile como de la UE.

Eurochile espera que se logre establecer un diálogo permanente de alto nivel sobre pymes, donde se puedan discutir en ambos sentidos las dificultades de las pymes y cómo se puede ayudar a resolver sus problemas.

Otra materia relevante es la innovación. Chile hoy tiene un entorno de innovación bastante más desarrollado que muchos países de América Latina, y por lo tanto es un buen socio para nuevos desarrollos con Europa. De ahí por ejemplo que tenga relevancia el programa Copernicus. Así como también lo que se pueda hacer a través de la red Eureka de I+D+i que, si bien no es un programa propiamente de la UE, la mayoría de sus miembros son países de la UE.